Dante Alfaro*

 

¿ALGUIEN SABE COMO JUEGAN ESTOS TERRORISTAS?

 

 

La pregunta la hacía el capitán de la Selección Argentina, Leonel Messi, en vísperas del partido con Irán en el Mundial de 2014. El director técnico Alejandro Sabella, paró entonces el entrenamiento y dio a los jugadores una extensa charla sobre la historia de Irán, desde los persas hasta su actual situación geopolítica. Antes de iniciarse el partido, Messi se acercó respetuosamente al capitán del equipo iraní para preguntarle como estaban las cosas en su país.

Las charlas del técnico con la selección, fueron denunciadas ante Julio Grondona por el representante de AFA: "este tipo (por Sabella) se mete en cosas que nada tienen que ver con el futbol...Les está quemando la cabeza a los chicos".

Pero lo que hacía el DT era algo más, insuflarles la humanidad necesaria, ver a cada jugador como hombre y no como mercancía. Es decir, que mientras millones en el estadio o ante la pantalla de la tele nos emocionábamos con las instancias del campeonato mundial, Alejandro Sabella, detrás de las bambalinas, daba otra batalla silenciosa e imprescindible, la cultural.

Que el técnico no araba en el desierto, lo demostró la Selección Argentina en 2018 cuando se negó a jugar un amistoso con Israel a realizarse cerca de Jerusalén, ante el pedido de la afición palestina. Setenta niños palestinos le escriben a Lío: "Estimado Lionel Messi: eres una legendaria figura del fútbol con la que todos soñamos con igualarnos. Nosotros somos hijos de refugiados palestinos de los campos de Qalandia, Aal Amari, Yalazón y Aida. Nuestras familias son originarias de Al Malha", comienza la misiva, cuyo texto reprodujo la agencia española de noticias EFE.

"No sabemos si escuchaste hablar de ella (la localidad), pero estamos seguros de que escucharás porque, según se nos ha dicho, vienes a jugar con tus amigos a Al Malha, en un estadio construido sobre nuestra aldea destruida". Fuentes palestinas señalaron a EFE que la carta fue entregada en la Oficina de Representación de Argentina en Ramallah (Cisjordania) para que se la entregaran al jugador argentino. La propuesta estaba rubricada por 70 niños, en relación a los 70 años que se cumplen de la Nakba (Catástrofe, en árabe), como los palestinos denominan al nacimiento del Estado de Israel en 1948, que provocó el abandono o huida de sus hogares de más de 700 000 palestinos.

Dicho partido era el último antes del comienzo del Mundial de Rusia. La AFA tuvo que ceder ante la decisión del equipo nacional.

Hoy Leonel Messi juega en el Inter Miami, un club de fútbol cuyo propietario es el magnate Jorge Mas, hijo de Jorge Mas Canosa, fundador de la Fundación Nacional Cubano Americana, un poderoso lobby anticastrista. Esta fundación está acusada de promover en Cuba actos terroristas que costaron la vida de varias personas. El terrorista Posada Carriles en su momento admitió que los atentados contra el complejo turístico de Cuba en 1997 fueron financiados por la FNCA.

El fútbol como tantas otras cosas que el ser humano ha creado, le ha sido expropiado por el capital a los pueblos. Todo en él, desde los jugadores hasta la pelota, las camisetas y las banderitas es pura mercancía. Por eso la necesidad de muchos maestros como Sabella. Necesario es recuperar su ejemplo, como también el de Pep Guardiola entre otros, para que no nos quedemos solo con la triste foto de Lío dándole la mano al genocida del pelo naranja. Dante Alfaro.

tas es pura mercancía. Por eso la necesidad de muchos maestros como Sabella. Necesario es recuperar su ejemplo, como también el de Pep Guardiola entre otros, para que no nos quedemos solo con la triste foto de Lío dándole la mano al genocida del pelo naranja.

 

*FC. SUTEBA